Al-Ikhlas, «La Fe Pura», es la sura 112 y una de las más cortas del Corán — solo cuatro versículos revelados en La Meca. A pesar de su brevedad, está entre los capítulos más memorizados y recitados, porque declara la única creencia sobre la que descansa todo el Islam.13

De qué trata

La sura responde, en cuatro líneas, a la pregunta ¿quién es Dios? Declara: «Él es Al-lah, Uno.» «Al-lah es el Absoluto» — el Eterno y autosuficiente del que depende toda la creación mientras Él no depende de nadie; que «No engendró ni fue engendrado»; y que «no hay nada ni nadie que sea semejante a Él». Cada cláusula cierra una manera en que la gente ha concebido erróneamente a Dios a lo largo de la historia — como uno entre muchos, como necesitado, como con hijos, o como semejante a Su creación.

Por qué es importante

El Profeta ﷺ enseñó (en inglés, en el texto de la fuente): "'Say, He is Allah, [who is] One' is equal to one third of the Qur'an" — lo que los eruditos explican como su recompensa, ya que el mensaje del Corán puede agruparse en creencia, ley y relatos de lo oculto, y esta sura captura por completo la primera de estas.2 Por eso Al-Ikhlas suele emparejarse con Al-Falaq y An-Nas en las súplicas diarias. Para leerla en árabe con traducciones y recitación, ábrela en Quran.com.