Dos de las palabras más comunes en la vida musulmana son halal ("permitido") y haram ("prohibido"). Juntas describen cómo el islam guía las elecciones de un creyente — en la comida, el dinero, el comportamiento, y más allá.678
Lo claro y lo dudoso
El Profeta Muhammad ﷺ enseñó que los límites son, en su mayor parte, claros — y que un creyente cuidadoso se mantiene alejado de las zonas grises:
"The lawful is clear and the unlawful is clear, and between the two are doubtful matters about which many people do not know. So whoever is wary of doubtful matters has protected his religion and his honor."
— Sahih al-Bukhari 52 (inglés)5
Un principio rector en el derecho islámico es que las cosas ordinarias están permitidas por defecto, y el creyente simplemente evita lo que Dios ha prohibido específicamente.
Alimentos lícitos y buenos
El Corán alienta a disfrutar de las cosas buenas que Dios ha provisto:
"Coman de lo lícito y bueno que Dios les ha proveído, y tengan temor de Dios, en Quien creen."
— Quran 5:88 (Isa García)1
Luego nombra ciertos alimentos prohibidos:
"Sabed que [Dios] os ha prohibido [consumir] solamente la carne del animal muerto por causa natural, la sangre, la carne de cerdo y la del animal que haya sido sacrificado invocando un nombre distinto al de Dios."
— Quran 2:173 (Isa García)2
Embriagantes y juego de azar
Entre las prohibiciones más claras están los embriagantes y el juego de azar:
"¡Oh, creyentes! Los embriagantes, las apuestas, los altares [sobre los cuales eran degollados los animales como ofrenda para los ídolos] y consultar la suerte [por ejemplo] con flechas, son una obra inmunda del demonio. Alejaos de todo ello, que así tendréis éxito [en esta vida y en la próxima]."
— Quran 5:90 (Isa García)3
El interés (riba)
En los tratos financieros, el islam prohíbe la riba — prestar o pedir prestado con interés — mientras permite el comercio honesto:
"Dios permitió el comercio y prohibió la usura."
— Quran 2:275 (Isa García)4
En resumen
Halal y haram trazan el mapa de lo permitido y lo prohibido en la vida de un musulmán. Las categorías prohibidas — como el cerdo, los embriagantes, el juego de azar y el interés — son relativamente pocas y claramente nombradas, dejando la mayor parte de la vida permitida, para disfrutarse con gratitud y dentro de los límites de Dios.